San Marcos Sierras celebró cinco décadas de su fiesta nacional con raíces y nuevas voces
La 50ª edición de la Fiesta Nacional de la Miel Serrana destacó por su programación diversa, reconocimientos comunitarios y el reencuentro con artistas históricos, afirmando su identidad en el calendario cultural cordobés

La 50ª Fiesta Nacional de la Miel Serrana concluyó en San Marcos luego de tres días que consolidaron el festival como un espacio de encuentro comunitario y diversidad artística. La programación combinó memoria, reconocimiento local y propuestas musicales para todos los gustos, en un marco que incluyó charlas y talleres con apicultores durante las jornadas y una muestra documental de la historia del festival en la escuela primaria.
El encuentro comenzó el viernes 6 en la plaza Cacique Tulián con «La Previa». Allí, el intendente Luciano Vrancic definió el espíritu de la fiesta del pueblo citando la canción de Joan Manuel Serrat. Esa noche tuvo un carácter particular con la presentación de Orlando Veracruz, juglar santafesino que participó en la primera edición del festival y que protagonizó un emotivo reencuentro con el lugar, hilando canciones con anécdotas y reivindicaciones de la cultura gaucha. El viernes también actuaron Sofía Viola con su propuesta de merengue y bachata, y la banda local de tributo a los redondos Espejismo, que cerró la velada con un enérgico pogo entre vecinas y vecinos.
La noche central del sábado 7 se desarrolló en el Estadio Gringo Casini. La apertura incluyó un audiovisual documental que recuperó la historia de cincuenta años del festival. En un nuevo discurso, Vrancic recordó el impulso fundacional de Yamil Nievas del Castillo y los hermanos Toniolo, en el oscuro año 76, subrayando la necesidad de generar un encuentro entre la gente. Un momento destacado fue el homenaje a Jorge Cafrune, quien actuó en el primer festival con la anécdota de que solo pidió a cambio un caballo para recorrer el pueblo durante esos días. El Ballet San Marcos realizó un tributo en su honor danzando sus canciones.
El escenario principal, instalado en el predio con puestos de comida regional y artesanías, presentó a artistas locales como Mauro Nievas del Castillo y el grupo Aníbal y La Otra Opción. En un gesto institucional significativo, se realizó una entrega de reconocimientos a alumnos distinguidos como «mejores compañeros» de todas las escuelas de la localidad.
La oferta musical del sábado mostró variedad y calidad. Emiliano Zerbini presentó su folklore riojano y chayero ante una pista de baile llena. Raly ofreció un set notable con siete guitarras, charango, una loopera, un piano de pared todo terreno con calcos que testifican las vueltas que dió. Contó además con las notables participaciones de la pianista Marina Ábalos y de Patricia Herrera en bombo y voz. Más tarde, el dúo Dos Folk presentó sus power chacareras, y la cordobesa Valentina Márquez energizó al público con cuarteto. La transmisión en vivo por plataformas digitales y la cobertura de Radio Garabato, la radio comunitaria local, amplificaron el evento.
La jornada final del domingo 8 comenzó por la tarde con un desfile de carrozas y agrupaciones gauchas por la calle principal. Por la noche, en el Estadio Gringo Casini, se presentaron el Ballet Runa Mishky, Los Sanmarqueños, el músico regional José Luis Aguirre, Lázaro Caballero desde Formosa, la banda local Dale Cumbia, y el cierre estuvo a cargo de la cuartetera Magui Olave.
Si Milo J vino a Córdoba a mostrar al gran público que el folklore tiene mucho para dar, festivales como el de la Miel Serrana en San Marcos habita esa vitalidad y muestra la madurez de un pueblo y su consolidación en el mapa cultural de festivales de Córdoba.



