MAMITA QUERIDA se presenta en Espacio Viarava, con dirección y actuación de Darío Ian Bas
Mamita querida se presenta este viernes 13 de febrero a las 22 hs en Espacio Viarava, Yrigoyen 136 de Capilla del Monte, con valor de entrada a $8000

El texto es de Alejandro Urdapilleta y nos cuenta la vida de Joan Crawford (actriz estadounidense) pero en una adaptación muy argentina. Ella no deja que su hija sueñe, se cuenta la historia de la sistemática vejación, tortura y represión de una madre a su hija Humberta. Esta madre, sujeto dominante e hiperactivo, es viciosa, violenta y sádica y sufre ataques de incontrolable desesperación y furiosa incontinencia.
La fascinación por las estrellas de Hollywood implica un lado siniestro que a veces las acompaña, en un vaivén entre su imagen pública y la intimidad. Algo de esto seguramente influyó en la puesta en escena que de Mamita querida hiciera Alejandro Urdapilleta en el Parakultural de Buenos Aires en 1992, a partir de la relación conflictiva entre la actriz Joan Crawford y su hija adoptiva.
De aquella obra queda un registro que circula por YouTube, con los protagónicos de Urdapilleta y Humberto Tortonese. Ahora, es Darío Ian Bas quien retoma la propuesta y la versiona desde una adaptación afín al espíritu del Parakultural. Con dirección y actuación de Darío Ian Bas, Mamita querida se presenta este viernes 13 de febrero a las 22 hs en Espacio Viarava, Yrigoyen 136 de Capilla del Monte, con valor de entrada a $8000
“Yo fui alumno de Alejandro Urdapilleta en el año 92, cuando vivía en Buenos Aires. Venía haciendo teatro y curtí durante los ‘80 el Parakultural, un lugar alucinante del cual salieron Urdapilleta, Batato, Tortonese, Capusotto, Casero, Las Gambas al Ajillo con Verónica Llinás y Laura Markert. De adolescente fui a verlos siempre; y aquella época, siendo su alumno, coincidió con Mamita querida. Y me debía hacerle un homenaje. Sé que Alejandro no es fácil y no es digerible para muchos, y era un desafío. Pero sabía también que en algún momento lo iba a hacer y me decidí. Me encanta Mamita querida. Además, después de que lo hicieron ellos, en el 92 y 93, nadie más lo hizo”, comenta Darío Ian Bas a Rosario/12.
La obra de Urdapilleta tomó como base las memorias que Christina Crawford dejó sentadas en Mommie Dearest, en donde relata la relación con su madre, la celebrada actriz de Hollywood; el libro es de 1978, y tuvo una versión cinematográfica en 1981, con dirección de Frank Perry y protagónicos de Faye Dunaway y Diana Scarwid.

“Era una de las obras del Parakultural que más me gustaba, muy desopilante, con cosas que hoy por hoy no se pueden hacer, lamentablemente. Si bien es una adaptación muy argenta de la vida de Joan Crawford, ellos hicieron una versión muy sádica, en donde se terminaban agarrando de los pelos. Tomaron el trasfondo del maltrato de la madre a la hija adoptiva, y a partir de allí, agregaron muchas cosas, como Urdapilleta transformado en un indio, fumando un porro arriba de la escena, y diciendo: ‘Tenés que matar a tu madre’. Utilizaban un serrucho para cortar la cabeza y se la tiraban al público, al que le arrojaban también agua y harina”, continúa el actor entre risas cómplices.
La versión de Bas es un unipersonal pero también, si se quiere, no; es decir, actúa con una muñeca. La decisión es por demás atractiva, suma interés y, de alguna manera, evita conflictos. “Hice una adaptación de mucha poesía, con mucho de Urdapilleta. Pero yo trabajo con una muñeca, no tengo a otro actor o actriz que haga el papel de la hija. Lo pensé así porque iba a resultar gracioso, y también porque si le pegaba a la muñeca, no iba a tener problemas con ninguna persona que sintiera que estaría maltratando a alguien. Quiero decir, Urdapilleta siempre terminaba agarrando a Tortonese de los pelos y lo sacudía por todos lados. Eso era muy fuerte. Además, yo hago la adaptación a partir de otros dos textos de Urdapilleta: La paralítica y El espejismo, a los que integro. De esta manera, la obra pasa por el drama, lo tragicómico y la comedia, con humor ácido y humor negro. Todo está fusionado y tiene un sentido”, explica.
-Qué notable que el espíritu del Parakultural toque fibras todavía sensibles, lo digo por la corrección política que existe.
-No hay que dejar afuera el espíritu del Parakultural, que es lo que me parece genial. Lo que yo más quiero rescatar, en este caso, era aquel espíritu under, para intentar que la gente entienda lo que pasaba en esa época, en donde se dejaban el sudor, la vida y el alma arriba del escenario. No importaban la vestimenta ni la escenografía, sino lo que estabas transmitiendo. Había que entregarse. Me acuerdo que Alejandro decía: “Vos tenés que entregarte y dejar todo, así tengas 5 minutos en la obra. Dejá todo, dejá todo. Que vos te creas lo que hacés. Vos tenés que creerlo. Y disfrutar”. A la obra la empecé a hacer el verano pasado en Mar del Plata, en un teatro chiquito; si bien está muy difícil el teatro y más cuando hay muchas ofertas, me fue genial, contacté mucha gente y actores que trabajaron con Urdapilleta en aquella época. La fui llevando por toda la costa, también por Buenos Aires, y ahora estamos saliendo a ciertos lugares, para que la gente sepa un poco más sobre Urdapilleta. Yo también soy músico, del palo del rock, y es normal para un músico hacer un homenaje a Charly, a Spinetta, a Cerati, a gente grosa; pero eso no pasa en el ambiente actoral. No hablo de hacer imitaciones, sino homenajes. Y yo me lo debía, porque para mí Alejandro Urdapilleta es uno de los mejores actores de la Argentina.
Fuente: Página 12
Duración: 60 minutos
Público adulto




