Escuchá la radio
DestacadosEconomíaPolítica

Inflación: la medición del INDEC está desactualizada desde 2003 y eso oculta una caída del 10% en los salarios

Un análisis sobre la inflación en Argentina y el ejemplo de Chile sobre la medición de la pobreza

El especialista del CEPA Juan Manuel Gispert explicó que la medición oficial de la inflación utiliza un relevamiento de consumo de hace más de dos décadas y que actualizarla modificaría completamente la lectura de la realidad económica, al tiempo que cuestionó las comparaciones simplistas con países como Chile cuando se busca entender las tensiones económicas en nuestro país.

El miembro del Centro de Economía Política Argentina señaló que el gobierno actual decide no actualizar la metodología pese a que “no hay discusión metodológica, todos los técnicos saben perfectamente que hay que actualizar la canasta”. Según Gispert, “si el gobierno corrigiera la metodología de medición como debiera ser corregida, (se evidenciaría que) los sueldos del sector privado registrado han perdido 10% de poder de compra” desde la asunción de Javier Milei.

El especialista explicó que el Índice de Precios al Consumidor se calcula en base a una encuesta de gastos de los hogares que data de 2003, cuando “lo que hacen todos los países del mundo es ir actualizando esa canasta de consumo de la gente”. Señaló que en los hechos “estamos hablando de 2003, o sea llevamos 23 años midiendo con la misma canasta. Está metodológicamente mal”.

Gispert también analizó por qué el gobierno evitó modificar la medición durante el proceso de ajuste: “Milei dice: porque es injusto que me cambien la metodología ahora, porque estamos en pleno proceso de reacomodar los precios relativos de la economía. Y tiene un punto”. Detalló que el gobierno anterior “pisaba los precios de los regulados” como combustibles, prepagas y servicios públicos, mientras que ahora “se dispararon los servicios” y “alimentos y bebidas se planchó como rubro de crecimiento de la inflación”.

Esta distorsión impacta directamente en la medición de la pobreza, ya que “se mide con la canasta de bienes como alimentos y bebidas. Como esa canasta es la que menos creció en precio, porque lo que más subió son los servicios, eso está haciendo que caiga el índice de pobreza”. Advirtió que “todos sabemos que no es consistente con los datos de desempleo, caída del consumo de carne, caída del consumo de supermercados”.

Consultado sobre las comparaciones con países de la región que presumen baja inflación, el analista fue contundente al referirse a Chile: “Chile no tiene inflación, pero no tiene crecimiento, no tiene desarrollo, no tiene capacidad de ascenso social. Es una estructura totalmente cristalizada. Si naciste hijo de quiosquero, sos quiosquero. No tenés chance de ser profesional”. Y agregó un dato clave sobre las estadísticas: “Si Chile midiera la pobreza como la Argentina, le daría el doble. La pobreza en Chile está en 17% dicen, es verdad, ellos miden la pobreza pero la forma de medirla es mucho más generosa que la nuestra. Ellos consideran pobre una persona que gana la mitad que el pobre argentino”.

Sobre qué modelos económicos mirar como referencia para resolver las tensiones inflacionarias, Gispert respondió: “Digo Brasil, pero es Brasil hace 30 o 40 años atrás, no el de ahora, porque la verdad ya lo resolvió Brasil gran parte de su problema inflacionario. Hay que ir a cuando empezó a desarrollarse, cómo atravesó ese proceso de desarrollo”. Y añadió: “No hace falta irse tan lejos, hay que mirar nuestra propia historia. La Argentina empezó a encontrar la salida hacia fines de los 60, principios de los 70. Todos los países industrializados atravesaron tensión inflacionaria cuando se desarrollaron”.

Escuchá la entrevista completa acá:

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba